
No son animales humanizados sino un reflejo de la animalidad humana.
La crueldad o el amor irracional. El primero solo aplicable a la especie que puede utilizar la razón, que no es lo mismo que la especie que sabe utilizarla. Humano no es siempre la palabra adecuada para utilizar cuando se habla del sentir.

Hay algo en la linea de la bestialidad, la linea de la carne y la sangre, algo salvaje y tierno que me atrae mucho.
Como las ganas de comer a tu propia amante.

La bestialidad de las explosiones internas, las ganas de entrega.

Lisa Hanawalt me acuerda a Matt Furie, según el orden por el cual conoci a sus trabajos.
Tanto uno como el otro exploran, con la ilustración, esa bestialidad tan atractiva y limpia de normas. Y por eso divertida.

Es maravillosa la sensación de encontrarse en esa línea, la sensación de haber cruzado, estar en el cruce, entre ser persona conciente y animal impulsivo. Poder equilibrarse en esa cuerda es experimentar la libertad más placentera.