Un ensayo sobre la pérdida, el vacío, la nada, mezclado con la búsqueda y la contemplación de ese mismo estado. Un pensamiento sobre el Limbo,
ese (no) lugar entre el Bien y el Mal, puesto que, realmente, no existe un Bien y un Mal. Limbo es la constante contradicción, la Naturaleza Humana y Animal (y Vegetal y afines), entre afirmación y negación, es un camino no linear, adelante y hacia atrás (arriba, abajo y a todos los lados). Espacio de mutación, variación y penetración.
En el Limbo me siento cómoda para explorar todos los sentimientos contradictorios que experimento permanentemente. Y me siento cómoda des diciéndome, siendo tal vez incoherente, por no seguir una línea, o buscando otro tipo de coherencia.
Anti-social, harta de palabras, de nombrar, harta de hablar y escuchar y explicar, de cruzarme con personas, de interactuar, de conectar.
Un intento de apartarme, una voluntad de desterrarme y no pertenecer. E integrarme con lo natural, lo irracional, la pura belleza, lo animal. Y estar, solo ser. Purgarme y ensuciarme.
[fragmento de una de las partes del texto-pensamiento en construcción sobre mi nueva imagen en movimiento]
Estas son algunas fotografías de la pasada maravillosa semana de rodaje, en tierras de Soria, donde nuestros vecinos eran caballos y vacas sueltas por un misterioso y precioso bosque.







amo tu obra mariana!
Me alegro mucho Helen! poco a poco iré enseñando más
Un beso